En los últimos años, la Responsabilidad Social se ha asentado en la mayor parte de las empresas como una nueva cultura de gestión y de relación con su entorno.
El objetivo de la RSC es mejorar las relaciones de las empresas con sus grupos de interés, ya sean clientes, proveedores, accionistas, empleados, medios de comunicación, etc., dando respuesta a sus preocupaciones referentes a la ética y transparencia en la gestión de la empresa, así como a las políticas sociales y medioambientales que la empresa emprenda.
IPL ha querido avanzar un paso más, no sólo llevando a término su política de Responsabilidad Social, como forma de compromiso propio, sino ayudando a sus clientes y a cualquier grupo de interés sensibilizado por la problemática de la contaminación visual de espacios urbanos afectados por el grafiti, en la implantación de programas de educación y concienciación, como parte de su política de RSC.
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Sensibilidad MedioambientalEn los últimos 100 años, el ser humano ha sido capaz de destruir grandes extensiones naturales bajo la enseña del progreso. La urbanización masiva, junto a la industrialización han transformado el mundo para siempre.
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Sensibilidad LaboralLa actividad desarrollada por empresas como IPL, ha tenido históricamente un componente de riesgo para la seguridad y salud de sus trabajadores.
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Uso de Productos QuímicosHistóricamente, a un producto químico se le exigía una alta efectividad en su función, con el mínimo consumo de producto y en el menor tiempo posible. En esa espiral se basó el negocio de la industria química durante muchos años.
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El Agua: mucho más que un producto químicoDentro de la política de responsabilidad respecto a productos químicos, IPL da una importancia esencial al uso del agua en todos sus procesos.

UN PROBLEMA DE TODOS
El grafiti es un modo de expresión artística que, en su definición, implica rebelión, libertad e ilegalidad. Una definición que deriva directamente en vandalismo cuando se relaciona con el impacto que tiene en el medio urbano.
Podemos dedicar esfuerzo y dinero en limpiar y acondicionar los espacios urbanos, pero es una solución temporal. Hay que atacar el problema desde la raíz: la conciencia social. La educación es la piedra angular en la prevención del grafiti.
Esta es la razón por la que IPL desarrolla planes educativos para las escuelas. Para que desde muy pequeños los niños reflexionen sobre el impacto que supone el grafiti para su comunidad. Para que tengan la noción de quién es el responsable de su limpieza y de cuanto esfuerzo y dinero supone. Para que crezcan con la idea de respeto y valoración del medio urbano como espacio común.
Estos planes no buscan criminalizar el grafiti, buscan una nueva vía de canalización de las inquietudes artísticas de los más jóvenes. Como dirigir su talento sin que entre en conflicto con el medio urbano.
- Ayudar a los estudiantes aprender sobre la responsabilidad cívica y su papel en la protección de la comunidad y su entorno.
- Aumentar la comprensión de cómo las acciones de los individuos tienen un efecto acumulativo sobre la comunidad.
- Reforzar la conexión entre las acciones y consecuencias.
- Crear la capacidad de relacionar las experiencias de los estudiantes y observaciones en sus alrededores.

