
La solución a la contaminación visual por el impacto del grafiti, y sus efectos en la destrucción y degradación del patrimonio urbano, es objeto de novedosos planes de concienciación social que pueden enfocarse como políticas de RSC, para empresas que sientan el mismo compromiso moral que IPL, en su apuesta por devolver al entorno urbano todo su esplendor y calidad.
